
Adela, joven neoyorquina de madre cubana, vive con Marcos,
un joven habanero recién llegado a Estados Unidos. Marcos le cuenta a Adela
historias de su infancia en la isla, arropado por un grupo de amigos de sus padres,
llamado el Clan, y le muestra una foto de la última comida en que, siendo él
niño, estuvieron juntos veinticinco años atrás. Adela, que presentía que el día
se iba a torcer, descubre entre los rostros a alguien familiar. Y un abismo se
abre bajo sus pies.
Autor: Leonardo PADURA – Editorial: TUSQUETS. Barcelona,
2020. – Páginas: 672 – Género: Crónica. Público: General

Leonardo Padura (La Habana, 1955) es un conocido periodista, escritor y guionista cubano. Recibió el premio Princesa de Asturias de Literatura en 2015. Su libro más reciente, del que escribo esta reseña, ha recibido muy buena acogida de crítica y público, instalándose desde su publicación entre los libros de ficción más vendidos en castellano. Y es que verdaderamente es un libro de mucha calidad. El autor es cubano de origen, aunque con doble nacionalidad. Como él mismo ha dicho en repetidas ocasiones, «nadie se va del todo de Cuba»; y en muchas de sus novelas narra la realidad cubana que él mismo vivió, con toda la crudeza de una vida dedicada básicamente a la supervivencia, bajo la presión de un omnipresente régimen poco amigo de la libertad de sus ciudadanos.En esta ocasión nos traslada a la Cuba de hace treinta años: acababa de caer el muro de Berlín, la Unión Soviética desaparecía (y con ella el «trigo de Moscú», toda la ayuda económica que Cuba recibía de Rusia), y tanto el régimen político como la población están desconcertados, como desnortados: no solamente vuelve a haber carencias de productos básicos, sino que, además, el comunismo vaga sin rumbo, habiendo perdido su máximo referente mundial.
Padura describe con delicadeza la sociedad cubana. Podríamos decir que la suavidad tropical inunda sus palabras, que se leen con facilidad y suaviza hasta las situaciones más duras. Para el lector occidental, sin embargo, resulta un tanto deprimente la descripción de una sociedad desmoralizada, sin referentes, y que no valora en absoluto a la persona. Reflexiona el autor sobre la pérdida de las amistades, o del amor; pero no es necesario reflexionar mucho, porque a cada paso se observa un mundo en el que los valores humanos han desaparecido, para dar paso a un egoísmo individual que todo el mundo entiende, por pura supervivencia. Algo triste, por ello, la novela. Pero da gusto leerla; el oficio del autor consigue que no se te haga larga, porque desarrolla los capítulos hilando una historia con otra, de manera que, sin darte cuenta, eres parte de ese Clan y de sus aventuras y desventuras. Una prosa suave, con términos del habla cubano, y tintes poéticos que hacen que el libro sea verdaderamente hermoso.
Comentarios
Publicar un comentario